El servicio de Ralarsa me parecido muy mejorable: la cita te la da un operador automático, un bot con IA o similar, que no te toma los datos bien y al del taller no le llega la información y le pone en un aprieto porque te dan cita automática por el bot y a ellos no les llega.
El chico que estaba trabajando fue resolutivo, me tomo los datos del coche manualmente, como toda la vida y al día siguiente tenía el cristal del coche arreglado.
Cuando fui a recoger el coche vi que el trabajador estaba el pobre poniendo un cristal gigante a una furgoneta que pesaba 18 kilos el solo; con la dificultad y el peligro que eso le puede conllevar. Espero que le pongan un compañero para que pueda seguir dando un buen servicio. Se lo merece y el servicio que Ralarsa puede dar también.